Jara, nuestra tan preciada flor a la cual he querido hacer homenaje a la tierra de mi madre: Zamora, la provincia en España que más cantidad de Jara produce y centrar en ella mi última creación. La Jara crece sobre todo en la península ibérica, de la cual es utilizada en perfumería por su olorosa oleorresina conocida como Ládano, de aroma exquisito y gran poder de fijación.
También se ha utilizado a lo largo de la historia como cicatrizante y desinfectante entre otras propiedades, una de las técnicas en la que se recolectaba era con ovejas a las cuales dejaban en libertad entre los jarales y los animales se impregnaban de Ládano en su pelaje, que luego peinaba el pastor para así separar la resina de la lana del animal.
Cuenta la leyenda que durante la guerra de independencia contra los franceses la jara escondía a los españoles perseguidos por el ejercito de Napoleón salvando la vida de muchos de ellos.
Jara es un perfume que te transportará al pasado, hacia la época de 1920. Evocando esos olores de los antiguos salones de belleza, llenos de aromas en los que destaca la Jara, de olores amaderados, almizclados y ligeros matices dulces.
Notas olfativas: Absoluto de Jara, Pachuli de Java, Elemí, Oud, Resina de Guggul, Sandalfleur, Mirra, Abeto Negro, Gálbano, Vainilla, Almizcle Negro, Romero, Pimienta Blanca, Bergamota, Petit Grain Bigarade, Ámber Xtreme, Pino y Musgo de Roble, Sandaraca.




F. Javier García –
Impresionante, me voló la cabeza, fue un viaje a la velocidad de la luz a un campo lleno de Jaras en flor, el resto de notas redondea el perfume dando calidez, robusto, el secado es una maravilla…
En cuanto al packaging y al envío todo correcto me ha encantado el mimo por los detalles es de agradecer. Lástima que hace demasiado calor para usarlo por lo menos aquí en Granada… acabo de ingresar como fans de la marca. Bravo!!
clemencuisine (propietario verificado) –
Despúes de Indy Oud,me llegó Jara,resinoso con garra y personalidad,para mi más adeacuado para Otoño-Invierno,que rico;Abstenerse los «nariz de bebé👶🏻»…o nó.
smil3y_2005 –
Jara es mi favorita de las 5 de la casa Ponsá siento que me aporta justo lo que realmente estoy buscando en una fragancia es muy de mi gusto personal como aroma y rendimiento en general ! Fragancia es poco decir desde luego es una obra de arte por supuesto !! Yo soy una de las pocas personas que tuvo la suerte de conocer Jara probablemente hace más de un año atrás diría que incluso 2 años atrás cuando aún era un prototipo gracias a Alejandro Ponsa que me la dejaba para ponérmela las veces que visitaba Barcelona ! Un perfume que me funciona muy bien muy original muy denso muy para otoño invierno y en mi opiñon unisex pero tirando más a lo masculino ! Solo les diré que ya tengo Backup de Jara y creo que con esto lo digo todo lo que en realidad es Jara para mi ! Es obligatorio aún que sea probar este perfume si realmente os gusta la perfumería exclusiva y de verdadera calidad !
José Carlos Macías (propietario verificado) –
Jara es uno de esos perfumes que trascienden la categoría de fragancia para convertirse en materia, memoria y territorio. Un monumento olfativo levantado a partir del absoluto de jara —también conocido como ládano—, una oleorresina densa y oscura obtenida de la Cistus ladanifer, una de las materias primas más antiguas de la perfumería: cálido, profundo y envolvente, con facetas ambaradas, coriáceas, ligeramente animales y dulces, posee además un extraordinario poder de fijación. Aquí, esa resina emblemática se trata con un respeto casi reverencial. No hay humo, pero sí densidad; no hay trampantojo, pero la sensación es profundamente realista, casi táctil, como caminar entre jarales al sol con la resina aún caliente. El perfume no se apoya en una narrativa forzada: habla desde la sensibilidad de su autor, desde la tierra y desde el tiempo. La apertura, con cítricos amargos y hierbas aromáticas, prepara el terreno sin distraer. Muy pronto, la jara toma el control absoluto del discurso, acompañada por resinas sagradas —mirra, guggul y sandaraca— que aportan una gravedad antigua, casi litúrgica: la mirra introduce una amargura balsámica y terrosa, seca y medicinal, con un eco espiritual que remite a templos, ungüentos y madera envejecida; el guggul, más cálido y untuoso, aporta una sensación resinosa profunda, ligeramente animal y ahumada sin llegar nunca al humo, con un matiz casi aceitoso que refuerza la impresión de resina viva y caliente; la sandaraca, por su parte, ilumina el conjunto con una faceta resinosa más clara y ligeramente conífera, entre lo ambarado y lo resinoso-seco, actuando como un hilo luminoso que estructura y eleva la densidad del conjunto sin restarle solemnidad. El pachulí de Java refuerza el carácter terroso y oscuro, mientras el oud aparece sin asperezas animales, integrado como una sombra elegante y profunda. En el fondo, maderas de coníferas, musgo de roble y almizcle negro construyen una base sobria y extraordinariamente persistente, con un leve pulso ambarado y vainillado que recuerda a los antiguos salones de belleza de principios del siglo XX. Jara no busca agradar ni modernizarse: existe, para alegría y disfrute de los verdaderos amantes de los perfumes bien hechos. Es perfume de raíz, de historia y de pertenencia. Un gesto de amor a la tierra —a Zamora en el caso de Alejandro Ponsà, y en mi caso, recuerdo de mi amada Sierra de Gata como lugar íntimo y esencial, y también a la flor que da nombre a mi hija— convertido en una de las expresiones más honestas y conmovedoras de la perfumería contemporánea. Jara es un recordatorio de que la perfumería puede y debe ser arte, y de que aún hay creadores capaces de ejercerla con verdad, profundidad y sensibilidad, a años luz del algoritmo y de las tendencias masivas.
Ni que decir tiene, que tanto el perfume como el packaging muestran una atención al detalle y un cariño por el trabajo bien hecho que son dignos de admiración.
Solo puedo decir GRACIAS a Alejandro por existir y por su esfuerzo y maestría.